El 2 de junio, la red de líderes empresariales Netmentora Madrid celebró una nueva edición de sus encuentros mensuales SOMOS+Red. En esta ocasión, la cita contó como invitado al economista, profesor y empresario Antonio Miguel Carmona, quien ofreció a los asistentes un análisis vibrante, directo y cargado de datos sobre la realidad socioeconómica y tecnológica de China, planteando los desafíos urgentes que afronta el tejido empresarial español en un escenario global hipercompetitivo.

El acto estuvo conducido y presentado por Marola Balmes, presidenta de Netmentora Madrid, junto a Jesús Nuño de la Rosa, reconocido empresario y amigo del ponente. Durante la apertura, Balmes quiso incidir de manera especial en el valor estratégico que representan estos encuentros mensuales para la asociación: “Estas citas de SOMOS+Red constituyen un espacio fundamental de conexión, aprendizaje y alto valor añadido diseñado en exclusiva por y para nuestros socios”, remarcó la presidenta, enfatizando el compromiso de Netmentora por atraer primeras figuras a su foro.

Por su parte, Jesús Nuño de la Rosa dedicó unas emotivas palabras de apertura al protagonista de la jornada: “de todo su extenso y brillante currículo como profesor y empresario, yo destacaría, por encima de todo, su gran corazón. Antonio es una gran persona que jamás duda un solo segundo en sumarse a cualquier causa solidaria que se le plantee.”

Durante su intervención, Carmona desgranó los detalles de su día a día en los núcleos neurálgicos y de innovación del gigante asiático, como Beijing y Shenzhen. El economista describió con asombro la vertiginosa velocidad a la que se mueven los proyectos, las inversiones y el desarrollo industrial en esas latitudes. Como ejemplo gráfico del abismo educativo y tecnológico actual, reveló que en el sistema de educación primaria chino ya se imparte de forma reglada la asignatura de Inteligencia Artificial, todo ello enmarcado en una cultura laboral de máxima autoexigencia que opera prácticamente bajo una dinámica de veinticuatro horas al día, los siete días de la semana (24/7).

Ante esta realidad, Carmona lanzó un mensaje claro y pragmático para las compañías españolas: la única vía para subsistir en la zona económica más competitiva del planeta es la acción activa y el pragmatismo comercial. “Hay que trabajar más e innovar más”, sentenció con firmeza, porque “nuestras empresas tienen que sobrevivir”.

Desmontando mitos y radiografiando la “conquista” económica

Lejos de discursos alarmistas, el ponente defendió una postura de realismo geopolítico y apertura hacia los mercados internacionales, huyendo de las políticas aislacionistas. “¿Qué podemos hacer ante la competencia mundial? Competir. Soy enemigo de los proteccionismos, porque el proteccionismo solo genera más proteccionismo”, argumentó. En este sentido, instó a un cambio de mentalidad basado en el beneficio mutuo y el aprendizaje recíproco: “copiemos lo bueno de ellos y enseñémosle lo bueno de nosotros”.

Asimismo, aportó datos contundentes para reflejar el peso incontestable que ostenta China hoy en día a nivel global. El país asiático representa ya el 70% de la producción mundial de vehículos eléctricos, el 80% de la fabricación de paneles solares y aglutina el 45% de todas las solicitudes globales de patentes. “China ya nos ha conquistado”, aseveró, detallando además que el dinamismo del gigante asiático se basa en el modelo de “learning by using” (aprendizaje por el uso), un sistema ágil fundamentado en el binomio acierto/error que acelera drásticamente las transiciones tecnológicas.

En su ponencia, Carmona realizó varias reflexiones sobre diversos aspectos, destancado sobre el equilibrio comercial que “todo el dinero que España dedica a China y al comercio, China lo invierte de vuelta en España”. Sobre geopolítica y mercado: “China es un país muy pacífico. Su apuesta decidida por el libre comercio es lo que te permite asimilar y copiar la tecnología de tus competidores”. También habló del papel del Estado: “España se tiene que abrir al mundo entero; necesitamos gobiernos egoístas en lo económico que verdaderamente tiren por su propio país”, y sobre los valores: “En China es extraordinariamente importante el respeto. Mi propio padre siempre me decía que el trabajo es lo más importante de todo.”

A pesar de la contundencia de las cifras asiáticas, Carmona no escatimó en optimismo respecto al potencial interno de la economía nacional, especialmente en sectores estratégicos como la automoción: “España somos una potencia industrial, aunque las marcas no sean de capital español”, recordó, poniendo en valor la calidad de la manufactura y la cualificación de los profesionales de nuestro país.

Un perfil polifacético en la vanguardia global

El encuentro sirvió también para poner de manifiesto la singular y poliédrica trayectoria de Antonio Miguel Carmona, cuya experiencia abarca desde el ámbito académico de primer nivel hasta los consejos de administración de multinacionales estratégicas, la defensa y la alta tecnología cuántica, sin olvidarnos de la política.

La jornada concluyó con un fructífero y animado debate entre el invitado y los socios asistentes, consolidando una vez más el programa SOMOS+Red como un faro de conocimiento empresarial y análisis estratégico.