Gabriela Salvador es socia y directora de Netmentora Chile y Fundación Emprender desde mayo de 2020.
Ingeniero comercial de la Universidad de Chile, es cofundadora y actual directora ejecutiva de VanTrust Capital, grupo de empresas de asesoría y gestión integral de inversiones.

Con una sólida experiencia en el ámbito financiero (Citibank, Banco de Chile; Corpbanca) y muy interesada en temas de innovación y emprendimiento (asesora de la Asech), le hemos preguntado sobre sus apreciaciones de la situación económica actual y el rol de nuestras organizaciones para fortalecer el emprendimiento en Chile.

1. Gabriela, de tu trayectoria profesional destaca tu expertise en la banca y el sistema financiero. Cuál sería tu evaluación de su desarrollo actual en el país y, en seguida, cómo evalúas a esta fecha su rol y el comportamiento que ha mostrado en el actual escenario de crisis?

El mercado financiero en Chile es altamente competitivo y orientado a segmentos rentables ha logrado constituirse en una industria sólida. Prueba de ello es el avance a Basilea III; en Sudamérica somos de los pocos países que tenemos muy masificadas las transferencias electrónicas, las tarjetas con chip, y hoy se está robusteciendo la ciberseguridad. Todo lo anterior demuestra que es una industria sofisticada.

Sin embargo, para una sana continuidad y seguir proyectándose, necesita insertarse en la sociedad con propósitos que les haga sentido a los chilenos y a la comunidad. Por ejemplo, con apoyos que se relacionen a su core de negocio, como podrían ser las mentorías o los directorios colaborativos. Nos veremos enfrentados a una gran crisis económica, donde el rol emprendedor será clave para levantar el país. La banca debe jugar un rol potente en ese ámbito, de lo contrario creo que tendrá fuertes detractores.

 

2. Qué debemos esperar del aparentemente amplio y prometedor mundo de las fintech? Reales e inminentes disrupciones o una pausada modernización de la industria tradicional?

Las empresas tradicionales se han quedado brutalmente atrás en lo que respecta a innovación. En general, piensan que como han sido muy exitosas en la forma en que hacen tradicionalmente su negocio, no requieren generar nuevos desafíos. Además, carecen de la disciplina de la innovación. Por ello, ahora es cuando las fintech tienen la gran oportunidad de prestar servicios, de ejecutar procesos en colaboración con empresas que no se han movido con agilidad.

Las fintech tienen la capacidad de ser flexibles, de visualizar nuevas formas de hacer las cosas, de generar alianzas y ocupar un lugar tremendamente relevante en el mercado local. Es más, creo que Chile es un país que debería tender a exportar fintech. Con poca población, rápidamente podemos prototipar, modificar y mejorar los servicios en forma continua, de manera de ser un referente. Tenemos la creatividad, el empuje y la capacidad.

 

3. Pudiera darse que Chile se encamine a ser el primer país del mundo en intentar escribir su Constitución con una perfecta participación paritaria hombre-mujer. Cómo evalúas la participación femenina en otras áreas relevantes dentro del país? Y en comparación con el mundo desarrollado?

En Chile, cerca del 80% de las mujeres de negocios se pierde en el camino, dado que visualizan que será imposible compatibilizar su rol de ejecutiva exitosa con hijos y familia. Al percibir que la probabilidad de alcanzar un alto cargo es baja (solo un 11% de los directores del Ipsa son mujeres), simplemente no dan la pelea. Sin embargo, creo que la nueva generación es muy distinta a la mía y comparte más lo que es la crianza de los hijos.

A modo de ejemplo, en 1967 fue histórico que una mujer corriera una maratón. Leo el diario y aún es noticia que los cargos sean asumidos por mujeres, pero “o nos salvamos juntos, o nos hundimos separados“. En Chile ganamos en promedio entre un 10%-30% menos que los hombres por el mismo trabajo.

El resto del mundo tampoco va tan adelantado, en general. Sólo algunos países en forma excepcional. Pienso que si naturalmente no se da el equilibrio entonces hay que regularlo.

 

4. Ampliamente conocida es la frase “grandes crisis, grandes oportunidades”. Cómo visualizas hoy el nivel de desarrollo de nuestro ecosistema emprendedor para aportar exitosamente en la coyuntura? Sus fortalezas y debilidades. Oportunidades y amenazas.

Primero, me genera dolor la gran destrucción de trabajo que se produjo en esta crisis. De ese grupo de chilenos, muchos no se volverán a emplear, y los emprendedores, algunos se reinventarán. Veo oportunidades en la medida que estemos en sincronía con lo que busca el consumidor, donde la lealtad de marca es bajísima, más aún si la empresa no está inserta en la comunidad, o solo está enfocada en la última línea.

Los emprendedores que capten que hay una vuelta a valorar lo nacional, lo hecho en Chile, lo que no destruye el medio ambiente, lo que nos ahorre tiempo, lo que nos permita generar comunidad, creo que pueden llegar a ser tremendamente exitosos.

La disponibilidad de capital creo que no será un problema, ya que el estado y las empresas inyectarán cuantiosos recursos para activar al país.

 

5. Finalmente, qué opinas sobre el rol actual y expectativas futuras de Netmentora y Fundación Emprender en su labor de apoyo y fomento del emprendimiento en Chile?

Estoy segura que este es un gran momento para ambas organizaciones, ya que al estar enfrentados a esta crisis, habrá un escenario con millones de cesantes y miles de pymes que tendrán que re inventarse. No existen en Chile otras organizaciones con 20 años de experiencia y con aliados con 30 años de trayectoria global en mentorías y directorios colaborativos. Además, hemos sido exitosos en pasar del formato presencial al on-line sin inconvenientes. Es decir, ahora podemos estar más cerca aún del empresario. Justo en los momentos en que requerirá más que nunca acompañamiento, volver a confiar y a creer, que es justamente parte de la misión de ambas organizaciones.