Carlos Castro se ha incorporado este último semestre de 2018 a Netmentora Chile. Ya está acompañando a varios emprendedores como Ernesto Sánchez, de HappyPlum.

Carlos Castro es de formación ingeniero comercial de la Pontificia Universidad Católica de Chile y MBA de la Universidad Adolfo Ibáñez. Cuenta con más de 17 años liderando equipos del sector aéreo e industrial (maquinaria, servicios e ingeniería); ha trabajado en compañías multinacionales, empresas familiares y algunos emprendimientos propios. En el marco del acompañamiento en Netmentora, se avalora especialmente su experiencia en áreas comercial, marketing, post venta y desarrollo de negocios. Actualmente es Gerente de Marketing & Nuevos Negocios en Refricentro y Director en R:Solver (soluciones basadas en inteligencia artificial). Asimismo, Carlos es músico y amante de las relaciones humanas y la innovación.

Usted ya participó de un Pitch en Netmentora ¿qué recomendación entregaría a los futuros candidatos que participarán en nuestros Pitch en 2019?

Primero que todo debo destacar la gran pasión que demuestra cada expositor, se trata de verdaderas “locomotoras” que motivan a quienes los escuchamos. Yo recomendaría que preparen bien su “puesta en escena” ya que la imagen y narrativa genera impacto. Del mismo modo que sean claros y precisos en sus exposiciones, abarcando los temas relevantes y de forma resumida (si hay preguntas se ahonda en detalles). Les recomiendo revisar y confirmar que están explicando cuál es realmente la problemática que resuelven y porqué necesitan apoyo. Muchas veces ese ejercicio les permite darse cuenta por sí mismos de cosas que no habían detectado.

Además de las mentorías colectivas típicas del Pitch, usted está acompañando en mentoría individual a Ernesto Sánchez, de Happyplum. ¿Qué nos puede comentar al respecto?

Ernesto es un tremendo crack, con mucha experiencia acumulada y una pasión deslumbrante. Ha realizado un gran trabajo en el proceso de investigación y desarrollo de su producto. Como buen emprendedor ha empujado y tocado varias puertas para sacar adelante su proyecto. Revisamos lo que se había hecho, el modelo de negocio y las oportunidades. El desafío que veo pasa por mejorar la visibilidad comercial de los productos, armando un plan concreto con distintas tareas y actividades en cada vertical del negocio, y un seguimiento constante para asegurar foco, consistencia y recalibrar si es necesario.

Entre los beneficios de la membresía de Netmentora existe la posibilidad para los mentores de participar en actividades de convivencia y de formación continua. Usted tuvo la posibilidad de participar del taller de “Gobernanza para mi empresa”. ¿Qué nos puede comentar sobre dicho taller?

Una muy buena experiencia profesional y personal. Por mi actual trabajo, y rol de mentor, es importante mantenerse actualizado sobre temas relacionados con la forma de administrar y liderar una empresa o equipo de trabajo. Al final el rol de líder demanda un “buen hacer a través de otros”, descubriendo los talentos de cada colaborador, entregándole desafíos apropiados y retroalimentando. Además, tuve la gran oportunidad de interactuar con distintas personas con las cuales pude compartir experiencias y perspectivas de vida.

Netmentora aplica la filosofía de la reciprocidad en su acompañamiento. Los socios mentores ponen a disposición su tiempo para acompañar a los emprendedores que se transformarán en empresarios y luego a su vez serán mentores de Netmentora. ¿Recomendaría a otra persona la experiencia del acompañamiento? 

La vida se trata de reciprocidad en comunidad. Me parece necesario e importante que el emprendedor pueda “devolver la mano” a la comunidad que lo apoyó en su momento. En lo personal me encantan las relaciones humanas y una de mis motivaciones es poder “entregar” (en el sentido profundo de la palabra) apoyo y perspectiva a los emprendedores a partir de mis experiencias personales (padre, esposo, músico) y profesionales (empleado y empresario). Lo maravilloso de este ejercicio, es que en varias ocasiones el mentor recibe tanto o más que el emprendedor.

¡La más cordial bienvenida, Carlos!